Gobit: la relación tóxica de Argentina con el FMI

La Argentina y el FMI, la verdadera relación tóxica que nunca termina

El Estado Nacional argentino ingresó formalmente al Fondo Monetario Internacional (FMI) el 20 de septiembre de 1956, durante el gobierno de facto de Pedro Eugenio Aramburu. A través de un decreto, se dispuso que Argentina iniciara las gestiones para sumarse al organismo multilateral.

Desde ese momento, comenzó una relación tóxica con el FMI que, a lo largo de los años, tuvo consecuencias económicas y políticas significativas para el país. El principal problema no es tanto por el hecho de que el FMI preste dólares, sino por la dificultad que enfrenta la Argentina para devolver esos préstamos, lo que genera ciclos recurrentes de endeudamiento y reestructuración de la deuda.

A lo largo de la historia argentina, se firmaron más de 21 programas de asistencia con el FMI. Estos acuerdos reflejan que nunca hubo estabilidad económica en el país…

Préstamo pedido por Mauricio Macri, el último hasta el momento

El último touch and go que tuvieron fue en 2018, cuando el entonces presidente Mauricio Macri solicitó un préstamo de emergencia al FMI debido a una crisis económica. En ese momento, se firmó un acuerdo stand-by por US$50.000 millones, con una duración de tres años.

Pocos meses después, el acuerdo fue modificado y ampliado hasta los US$57.000 millones. Sin embargo, la Argentina solo recibió US$44.000 millones de ese monto, ya que el programa se desmoronó rápidamente debido a la falta de condiciones para implementar las reformas acordadas y al agravamiento de la crisis económica. El colapso del acuerdo ocurrió poco después de la salida de Macri de la presidencia, en 2019.

Alberto Fernández logró renegociar la deuda contraída por Macri

Al asumir el mandato, el presidente Alberto Fernández se enfrentó a un panorama complicado, con una deuda externa abultada y un FMI que reclamaba el cumplimiento de los compromisos asumidos. Sin embargo, al no contar con los recursos necesarios en las reservas internacionales, Fernández se vio obligado a negociar una refinanciación de la deuda. En 2022, Argentina logró un acuerdo con el FMI que implicó una reestructuración de los pagos de la deuda, extendiendo los plazos de vencimiento y aliviando temporalmente las tensiones financieras. A pesar de este acuerdo, la deuda sigue siendo un tema de debate y preocupación dentro de la política y la economía argentina, ya que las condiciones de crecimiento económico y las reformas estructurales acordadas siguen siendo un desafío.

Qué hará Javier Milei

En la actualidad, Milei afirmó que quiere reducir el gasto público y llevar adelante reformas económicas profundas que, según él, permitirían salir del ciclo de endeudamiento sin recurrir al FMI en el futuro. Sin embargo, aún no está claro cómo se desarrollarán las negociaciones y si su enfoque será viable ante la complejidad de la situación económica del país.